Para fumadoras habituales y para las que están dejando de fumar

Si estás fumando o en plan de dejarlo, hay unas cuantas recomendaciones para anotar. Se sabe que el tabaco es un gran oxidante y por eso un gran generador de toxinas -“basura” que hay que sacar del cuerpo-.

Algo que hay que hacer sí o sí es una dieta depurativa en la que se reduzca el consumo de acidificantes como alcohol, café, carnes rojas, azúcar blanco, pan, arroz blanco, postres, etc; y se aumenten los alimentos alcalinizantes. De estos los más recomendados son (apunta!) alcachofas, algas, apio, ajos, berros, brócoli, cebolla, repollo, espárragos, puerros, rabanitos y remolacha; las frutas y verduras de color amarillo, de color naranja y de color rojo –morado, como las uvas y los frutos del bosque. No olvidar el té verde y el miso, una pasta de soja fermentada que se disuelve en platos de sopa y otras preparaciones.

Una vitamina a tener muy en cuenta es la C ya que el fumador consume mucha más que una persona sana y si el fumador ha pasado a la categoría de “ex”, tomar un gramo de vitamina C cada dos horas le ayudará a superar una crisis puntual de abstinencia. Otra ayuda para superar este síndrome es echar mano de sustitutos orales como bastoncitos de zanahoria para comer, una fruta, un puñado de semillas de girasol o de calabaza, o alguno de los smoothies que pueden encontrar en esta página, sobre todo los que llevan vegetales!

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