Ajo negro

No es que se ha quemado!! es un ajo negro….”envejecido” o mejor dicho madurado, fermentado (por fermentación natural) en cuyo proceso desarrolla su extraordinaria capacidad terapéutica que es notablemente mayo a la del ajo crudo sin los inconvenientes de éste como el olor fuerte, el sabor o la digestibilidad (ya sabemos que a muchos les gusta pero no les sienta bien).
El ajo negro en realidad no tiene nada que ver con el blanco en esas cuestiones organolépticas: su sabor es más bien dulzón y con un deje a vinagre balsámico, y su textura es blandita.
A nivel terapéutico es muy interesante para ayudar a bajar los niveles de colesterol, para los diabéticos (ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre)y para personas con procesos tumorales. Parece ser que el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos lo tiene como el mayor ingrediente de entre casi 50 estudiados para la prevención del cáncer.
Luego, si quieres mantener en buen estado tu sistema inmune, y/o estar por la dieta antiaging, 1 diente de ajo negro al día te ayudará sin duda.
Para usarlo en cocina puedes untarlo directamente sobre una tostada o incluirlo en un aliño como en la ensalada que verás en el apartado de Cocina de este mes.
Tienes que probarlo!

No hay comentarios aún.

Deja un comentario